Trabajadores rechazan convenio con aumento salarial bianual del 13.06%
El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos Volkswagen (SITIAVW) ha emplazado a huelga con vencimiento este 22 de octubre a las 11 horas. Los trabajadores de la armadora alemana han rechazado la propuesta de incremento salarial a dos años y bonos adicionales para sus agremiados.
Sin acuerdos definitivos, la organización sindical ha informado la suspensión de las asambleas programadas este martes 21 de octubre para trasladarse de emergencia y entablar mesas de diálogo en el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos. La Comisión Revisora del Sindicato deberá atender esta reunión donde se esperan tensas negociaciones ante la negativa de los trabajadores por signar un nuevo Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
Directivos de la transnacional y representantes del sindicato encabezados por su líder Hugo Tlalpan Luna, han intentado persuadir a los trabajadores y han expuesto alternativas de negociación ante la compleja situación que atraviesa la compañía y el contexto de mayor competencia global entre fabricantes ante una mayor presencia de vehículos de origen chino.
A esta situación se suman las tensiones generadas desde finales de agosto cuando Volkswagen anunció el cese de más de 600 trabajadores sindicalizados de su planta en Puebla como parte del cumplimiento de su plan de reestructuración global, el cual, según portavoces de la empresa, busca enfrentar la grave crisis industrial que afecta a Alemania desde 2024. Con este plan, la planta de Puebla ya sufre suspensiones de hasta dos turnos en varias de sus líneas de producción y una expectativa de mayores reducciones en la plantilla.
Por su parte, la industria automotriz en su conjunto instalada en Puebla ya sufre de más de 3 mil despidos en lo que va del presente año; razón por la que que diversos representantes empresariales llaman al sindicato a evitar el estallamiento de la huelga pues ésta podría repercutir en un mayor deterioro de la economía del Estado.
Lo anterior se da en un contexto de debilidad de la producción automotriz en México y una mayor presión de la manufactura global por el ascenso de las compañías chinas, así como, por la sustitución laboral por el avance de la tecnología.


