El Índice PHLX Semiconductor ha caído más de 26% desde su máximo histórico.
El Índice de Semiconductores de Filadelfia (PHXL Semiconductor) cotiza este jueves en las 10,731.98 unidades lo que representa una caída de 6.72%. Estos datos reflejan una creciente desconfianza de los mercados ante el ralentizado potencial de ganancias de las grandes corporaciones vinculadas a la IA y un aumento considerable en los costos de financiamiento de las megacapitalizaciones demandadas por el sector..
El índice que agrupa a los 30 gigantes de la industria de los semiconductores y es un barómetro de la salud del sector tecnológico global, la inteligencia artificial y el desarrollo de computación acelerada; suma 8 jornadas a la baja y ha alcanzado su peor racha histórica desde 2008 cuando los mercados bursátiles estallaron con la gran crisis financiera.
Desde su máximo histórico en junio del presente año, cuando el apetito de los inversionistas parecía ilimitado, el índice acumula una caída del 26.77% y de la increíble cifra de 11.40% en sus últimas 8 jornadas. Esta pérdida tan prolongada, según firmas especializadas como BTIG, podría extenderse ante inversionistas que muestran fatiga y exigen ingresos tangibles que justifiquen el enorme gasto de capital acumulado en infraestructura de inteligencia artificial.

Entre las compañías más castigadas de este índice se encuentran: AMD con una caída cercana al 20%, los fabricantes de equipo Lam Research y Applied Materials con desplomes en sus cotizaciones de casi un 30% en las últimas jornadas e Intel Corp cuyas acciones han sufrido un descenso del 16.85% desde su cierre del13 de octubre cuando cotizaban em los $102.81 usd. Con impacto moderado se ubican los gigantes NVIDIA con un retroceso del 9% y los fabricantes de chips Broadcom y Quaicom que han mostrado un comportamiento plano.
Por otra parte, los reportes sobre los avances tecnológicos de competidores chinos han sumado presión sobre empresas líderes en el sector y aumentan la volatilidad de las acciones de esta industria en occidente.
Por ende, los inversionistas continuarán atentos a las pretensiones de autosuficiencia de chips del gobierno chino, así como, en los resultados del sector tecnológico, hasta tener evidencia de que la gran demanda de semiconductores se está traduciendo en ingresos y rentabilidad sostenible.

