Partido Demócrata se perfila como virtual ganador en ambas Cámaras
La crisis de popularidad del presidente Donald Trump arrastrará al partido republicano a una derrota en ambas cámaras han señalado diversos analistas electorales en EE.UU. Las midterms, como se les conoce en inglés, suponen una derrota anticipada para el partido del presidente y proyectan un control del poder legislativo para los demócratas.
La aprobación del presidente Donald Trump, según los últimos sondeos, se ubica entre 31 y 34%, el nivel más bajo para cualquier mandatario estadounidense desde Harry S. Truman antes de enfrentar las elecciones de medio término. Desde este mínimo histórico, algunas casas encuestados pronostican una preferencia electoral del 47 por ciento para el partido demócrata, 35% para el partido republicano y un 8 por ciento restante de electores que aun no han definido su voto.
A solo dos semanas de la jornada electoral, esta ventaja da por descontado el triunfo demócrata en la Cámara Baja y perfila una muy difícil elección al senado para los republicanos, quienes podrían perder estados clave como es el caso de Kansas que no obtiene un triunfo para los azules desde 1932.
Con unos comicios definidos por un mal clima social debido a la inflación, el desgaste internacional del país y un crecimiento de los rumores de corrupción del presidente y su círculo más cercano; diferentes voces republicanas han encendido las alertas. Las campañas del partido republicano han mostrado serias dificultades para obtener donaciones y el repliegue de sus activistas es evidente.
Algunos observadores consideran que el acuerdo energético anunciado hace un par de semanas con Vladimir Putin, el primer ministro ruso, ha sido la gota que derramó el vaso. La decisión del mandatario estadounidense contó con la desaprobación de miembros prominentes del partido republicano como: Mike Pence, Mitch McConell o Don Bacon. El desmarque de numerosos políticos republicanos dio pie a un alejamiento del presidente con su partido que parece se reflejará en un voto de castigo por parte de los electores.
Por otra parte, de acuerdo con los análisis de opinión, entre los electores swichters (indecisos) existe una fuerte tendencia hacia un cambio de rumbo en las próximas elecciones. El voto hispano, considerado como cambiante, ahora se ha decantado en un 78% a favor de que el partido demócrata controle ambas cámaras. El impacto en la economía y el miedo que han despertado las redadas antiinmigrantes han provocado un comportamiento a favor de la propuesta demócrata incluso en distritos con gran tradición republicana como en el caso del sur de Florida.


